Hoy encontré uno de esos lugares en los que las perspectivas se encuentran y se combinan de una manera única, aquellos lugares que dejan de ser solo físicos al adornarse con esos matices únicos; un lugar donde los aromas y sonidos distraían mi atención, confundían mis sentidos en un grado agradable y único; el aroma a café se volatilizaba por el lugar mientras tu caminabas por los alrededores impregnando el aire con tu aroma; el sonido del mar era el compas de tus melodías y el acorde de las notas emitidas por el piano tan diestramente utilizado por tus dedos el clima soleado y el viento fresco se confundía con el clima tan agradable de estar tan cerca sin una razón ni un pretexto simplemente estar, ahí , en ese lugar que combinaba lo literal con lo figurado.
viernes, 7 de enero de 2011
Caminar…
Me encontré caminando sin razón ni motivo, como si estuviera vacio, el universo parecía haber espiado cuando te confesaba mis sentimientos de soledad, el entorno parecía la perfecta descripción del mismo; yo, caminando en una ciudad tan llena y a la vez tan vacía, la gente no se inmutaba con mi presencia, los autos circulaban por las calles sin percatarse de mí, la música proveniente de locales se silenciaban apenas salían por las puertas y ventanas, los arboles apenas se movían casi inherentes; camine sin prisa ni memoria bajo esa misma atmosfera turbia, ¿cuánto tiempo? No lo sé, atravesaba una avenida tras otra en el preciso momento en que ningún carro se acercaba, casi como si el destino así lo decidiera, llegue a un puente subí lentamente, camine por el son la vista perdida en el cauce del rio que transitaba bajo mi, ese cauce que por los días grises y lluviosos había crecido casi imperceptible para cualquier persona que va de paso por esta ciudad, pero bastante real para una persona que vive en ella día con día; una señora me trajo de vuelta de mi estado hipnótico cuando, con apenas un esbozo de sonrisa en su rostro me dijo: “Buenas tardes”, casi como por costumbre más que por cortesía, y en mi caso por inercia devolví el saludo; quise saber la hora, meditar en cuento tiempo llevaba caminando, para mi sorpresa lo que encontré al encenderse la pantalla del celular, fue tu mensaje tan simple, tan sencillo, que inocente expresaba tu impotencia, me hizo sentir de nuevo vivo, no más “Un ente vacio caminando en una ciudad desierta”
sábado, 11 de diciembre de 2010
Hola
bien... soy nuevo en esta cosa asi que la primer entrada sera simplemente esto, un saludo cordial y ver como funciona la cuenta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)